La Laguna refuerza la formación para el empleo con 46 cursos y cerca de 1.900 solicitudes
La programación municipal está vinculada a perfiles y competencias demandados por el tejido empresarial y suma 840 matrículas y más de 2.000 horas de formación en la primera mitad del año
La Laguna continúa con su programación de formación para el empleo con 46 acciones formativas impartidas entre la primera mitad del año, que han registrado un total de 1.887 solicitudes y 840 matrículas. La oferta suma 2.009 horas de formación y abarca ámbitos profesionales diversos, con especial atención a perfiles y competencias vinculados a las necesidades del mercado laboral y del tejido empresarial del municipio.
El concejal de Desarrollo Local, Domingo Galván, destaca que esta programación responde a una línea de trabajo orientada a “ofrecer herramientas que permitan mejorar la empleabilidad y facilitar el acceso al mercado laboral, especialmente de aquellas personas que necesitan actualizar sus conocimientos o adquirir nuevas competencias profesionales”.
Galván señala que “la formación tiene que estar conectada con la realidad económica y con lo que necesitan las empresas. Por eso trabajamos en una oferta diversa, vinculada a sectores y perfiles profesionales que cuentan con demanda, porque formar para el empleo significa también conocer qué puestos y qué capacidades está requiriendo actualmente nuestro tejido productivo”.
El concejal de Participación Ciudadana, Fran Hernández, subraya la importancia de acercar estas oportunidades a la ciudadanía y de aprovechar la red municipal y los recursos existentes en los pueblos y barrios. “La formación es una herramienta fundamental para generar oportunidades. Desde el Ayuntamiento tenemos que facilitar que las personas puedan acceder a ella y que encuentren recursos que les permitan ampliar sus posibilidades de incorporarse al mercado laboral”, afirma.
Hernández añade que “los centros ciudadanos desempeñan también un papel importante como espacios de proximidad y encuentro. Queremos que los recursos municipales estén al servicio de las personas y que nuestros pueblos y barrios cuenten con oportunidades para formarse, adquirir nuevas capacidades y afrontar con mayores herramientas la búsqueda de empleo”.
La programación desarrollada hasta finales de julio incluye formación relacionada con comercio y atención al cliente, logística y almacén, hostelería y restauración, limpieza, atención sociosanitaria, nuevas tecnologías, administración, electricidad, mecánica, educación, servicios personales e idiomas aplicados a diferentes actividades profesionales, entre otros ámbitos.
Entre los cursos programados figuran carretillas elevadoras y mozo de almacén, empleado polivalente de supermercado, dependiente de comercio, auxiliar de productos frescos, servicio y atención al cliente en restaurante, mecánica rápida para vehículos, ayudante de electricista, ofimática básica, técnicas de venta en inglés, trato al pasajero en inglés, atención sociosanitaria o diferentes especialidades relacionadas con la atención educativa y social.
La respuesta obtenida en algunas acciones refleja el interés existente por este tipo de formación. Cursos como Intervención psicoeducativa en TDAH, con 86 solicitudes; Monitor de Ludotecas, con 79 solicitudes en su convocatoria de mayo; Monitor de Centros de Menores, con 75 solicitudes en junio; o Monitor de Acogida Temprana, también con 75 solicitudes, se encuentran entre los que han registrado una mayor demanda. Solo durante el mes de julio se programaron seis nuevas acciones formativas, que sumaron 281 solicitudes, 156 matrículas y 186 horas de formación.
Desde Desarrollo Local se continuará trabajando en la adaptación de la programación formativa a la evolución del mercado laboral, prestando atención a las necesidades trasladadas por las empresas y a aquellos perfiles profesionales que ofrecen mayores posibilidades de inserción.
Domingo Galván incide en que este trabajo “forma parte de una estrategia más amplia para favorecer la empleabilidad y contribuir a reducir el desempleo en el municipio, combinando formación, orientación y conocimiento de las necesidades de nuestro tejido económico”.
“Detrás de cada curso hay una oportunidad para que una persona pueda mejorar su cualificación y ampliar sus posibilidades laborales. Ese es el objetivo: que la formación tenga una aplicación práctica y pueda convertirse en una puerta de entrada al empleo”, concluye.